Reseñas JUNIO presents: Best of Marvel Operación Tolerancia Cero

Bien, que quede claro, voy a utilizar un tono menos objetivo (cosa que nunca pretendo ser, por otra parte) que de costumbre. Es más, pienso hablar de la edición en sí, además del contenido de ésta.



Y es que este tomo es un timo por todas partes. Para empezar, estos seis números que contiene no valen los 15 euros que pone en la contraportada, porque seis números (que vaya números, es otro tema a tratar) por tanta tapa dura que haya... es un precio abusivo, por no hablar de que se trata de reediciones.
Y por otra parte, pretenden vendernos la saga de Pacheco en los X-men: Operación Tolerancia Cero. ¿Cómo? ¿Y cómo es que me encuentro con una saga (paupérrima, que es otro tema más) llamada Juegos de engaño y muerte? Lo único que hay que sea de la saga que tiene el título en la portada es un número, y no solo eso, sino que encima un número que no es en absoluto autoconclusivo. ¡¡Por no decir que lo más importante de dicha saga, que es un crossover, se encuentra en otras colecciones!! Menuda vergüenza... ¿y esto nos lo trae la editorial que dice que 1,70 es un precio muy caro para un solo cómic?

Si encima la saga mereciera la pena... pero es que ni eso.

Con solo decir que el contenido de todo el tomo es de Lobdell... ya se explica casi todo. Porque este autor es uno de los peores guionistas que ha tenido la casa de las ideas, por no hablar de que se dedicaba a insultar a otros autores. Pero bueno, ésto último sobra, lo que haga en su vida privada no nos interesa, ¿verdad? Pero ya podemos hacernos a la idea.
El caso es que, más que guionista era un "escribidor" de todo aquello que los editores mandaban, si éstos decían que ahora tocaba crossover... adelante pues. Eso sí, esto era propio en la época que hablamos, pues todos y absolutamente todos los autores se veían obligados a cortar sus argumentos a favor de lo que pidiera el editor de turno, que solo pensaba en apoquinar lo máximo posible. Que se lo digan a los pobres Kelly y Seagle, que se vieron obligados a marcharse antes de tiempo. El problema es que Lobdell ni siquiera era capaz de hacerlo bien, que ya es decir.



Aviso, a partir de aquí cuento la trama, para aquellos que quieran saber con qué se van a encontrar. Abstenerse los interesados en descubrirla por ellos mismos, pobres desdichados.

A ver, la saga de Juegos de engaño y muerte no tiene ni pies ni cabeza, asistimos al retorno de ciertos personajes como Shang-Chi y el resucitado (otro más y van) Sebastian Shaw, cuyo papel en la trama es hacer de bulto, porque vaya...
La trama es muy simple, los X-men van a Japón para conseguir una posible cura para el Virus del Legado (el famoso virus, cuya trama fue resuelta unos años más tarde por el mismo guionista que nos ocupa, de la manera más absurda que se pueda imaginar y encima matando de la manera más tonta posible y porque sí a un personaje de los X-men de nacionalidad rusa, ¿qué tendrá este hombre con los rusos? ¡¡Si es que acabó con toda la familia!!). El caso es que Shang-Chi está por medio porque el elexir era un objetivo del padre de éste... ¿qué digo yo? este personaje anda por aquí porque sí, porque mola tenerlo por aquí, porque le pilla cerca el asunto... vete tú a saber, pégate con un canto en los dientes, total, que no hace absolutamente nada en toda la saga, salvo aportar su opinión (muchas gracias) y pelearse con Lobezno porque... porque sí, porque a ambos les apatecía, ¿qué sé yo?

El caso es que, una vez unidos, tienen un accidente cuando van a alguna parte (la madre que les parió, menudas reacciones) provocado por una serie de ninjas tecnológicos liderados por Shaw, que simplemente se pasa por ahí para tocar las pelotas. Hay una pelea superchachiguay de la muerte en la que Pacheco se luce como puede (lo mejor del tomo, desde luego, sin él ya sería el despiporre general). La pelea acaba en tablas de una manera ridícula y encima Bala de Cañón acierta al ponerse bajo una carreta (lo que quería es escabullirse, al chico se le ve el plumero de lejos, cagao) simplemente porque sospecha algo malo de ella. Sin comentarios.
Total, que hay una conversación entre la patrulla y Shaw en la que te preguntas el sentido que tiene todo esto, pues nadie confía en éste último pero le dejan ir, total, ¿qué puede hacer alguien como él? Nah... dicen que hay un trato y no hablan de nada, increíble.



Al final, descubren quién está detrás de todo (de la manera más absurda posible) y es... ¡¡¡Kingpin!!! Oh, dios, oh cielos, qué pedazo revelación. Resulta que el gordo, al ver que no podía hacer nada en la Cocina del Infierno, se traslada a Japón, que se ve que es más fácil... o algo.
Bueno, lo que pasa a continuación es para reírse o romper el tomo de cuajo por la mitad. Resulta que Bala de Cañón, que se había infiltrado (de todas las carretas que hay en Japón, dió justamente en la adecuada) y fue pillado al instante. Para poner un poco de tensión a la cosa, resulta que Kingpin pensaba usar el elexir para probarlo en el hombre-X que jugaba a espías, eso le pasa por imbecil. Y ahora viene la gracia, que advierte que si no lo ha hecho bien... contraerá el virus del legado. ¿¿?? ¿Cómo es posible? ¡¡Que alguien me lo explique, por favor!! ¿Hay algún biólogo en la sala que pueda hacerlo?
Pues nada, que llega Shaw por otro lado, hay una conversación de esas que no sabes de qué coño hablan, y a qué viene todo eso... Para colmo, Jean libera como si nada a Bala de Cañón y santas pascuas. Oh, bien, ahora están todos reunidos, a punto de pelearse y... Tormenta, la gran Ororo Munroe tiene la mejor de las ideas, destrozar el elexir. Sí señores, destrozar el preciado y cacareado elixir, ¡¡¡y así acaba la saga!!! Bueno, aun queda un cliffhanger donde empieza Operación Tolerancia Cero, pero ya se me entiende.

¿Qué os ha parecido? ¿A que mola? Pues nada, queda la mitad, tranquilos, no os asustéis, que no es peor (por suerte). Eso sí, sigue siendo mala.
Ahora viene un número donde se da caza a los X-men en el aire, mientras se ve en la televisión como el Gobierno aprueba un genocidio absoluto. Nah, como si tal cosa, todos están de acuerdo y mola mucho, dabuten, que empleen el armamento masivo y que da lo mismo las bajas que hayan por en medio, total, ¿qué más da? ¡¡No haberse puesto en medio, que ya son ganas de fastidiar!!
Al menos el número se sale en cuanto a dibujo, Pacheco sabe hacerlo impresionante, totalmente vertiginoso y bien legible.



Ahora viene un número de Flashback. ¿Cómo? ¿Que no sabéis de qué se trata? No me extraña, si es que no tiene ningún sentido meterlo aquí, y menos en medio de la trama. Ni siquiera aunque fuera publicado de ese modo en su momento, porque es un tomo y se supone que se concentra en Operación Tolerancia Cero. En fin... menuda payasada. En cuanto al número, pues es el mejor de los seis, que no es mucho decir. Pero al menos no está repleto de burradas, al menos explora un poco (ineccesariamente, pero bueno) en la relación de Xavier y Magneto. Nada, que tampoco está mal escrito, simplemente que no viene a cuento, no te pierdes nada si no lo lees.

Y finalmente, el primer número de Operación Tolerancia Cerooooo. Porque el otro, el de la caza en mitad del aire era el prólogo. ¿Qué? ¿Que cómo es posible que el último número sea el del nombre del título? ¿Que por qué os dejan a principio de saga, sin acabar y después de pagar 15 euros? AH, preguntad al señor editor, al que haya tenido la gran ocurrencia de sacar esto así, a mí no me miréis.
El número mola, presenta a Cecilia Reyes, tratando de salvar a un tio que resulta ser un Centinela Prime (sí chico, los centinelas de esta saga son humanos infectados y nadie, a lo largo de la saga, critica esto, si es que son así de despiertos y al Gobierno le da igual). En el último instante, resulta que la doctora es mutante y proyecta campos de fuerza, pero lo mejor es que Bobby aparece en el mejor momento (qué casualidad, ¿pero es que no tenía nada mejor que hacer? ¿pasaba por ahí o qué?) y la rescata. Ah, y la chica se muestra muy agradecida, oiga, le da bandejazos, le dice de todo... un encanto de señorita, en serio. Es que encima le echa la culpa de que su vida se vaya al garete, si es que la inteligencia debe ser un delito en el universo Marvel.
Pues nada, la cosa acaba con que Bastión (¿que quién es este? Vas a tener que comprarte los números anteriores, chaval, como si estuvieran fáciles de pillar, jajaja, qué cachondos los de Panini) tiene a Xavier (¿que por qué tiene a Xavier, jajajaja, relee la frase anterior, por favor) y a más de la mitad de la Patrulla atrapada (¿¿¿que dónde está la otra mitad??? DIOS MIO, me muero... Nada a buscar los números de Patrulla-X que tocan ¿he dicho ya que esto es un crossover?) y fin. ¿Que como que fin? Pues que fin. Caput, se acabó el tomo.

Fin de spoilers.

¿Viste? Te has gastado 15 euros en:

a) Una historia incompleta.
b) Que es mala de cojones.
c) Que ocurre en muchas colecciones a la vez y se dejan cabos en varios meses.
d) Y encima, para colmo, hay una saga que no corresponde con el título del tomo. Por no hablar del número de falshback, que no viene a cuento.

En definitiva, mal cómic, mala elección de números, edición excesiva y sin sentido... No te compres este tomo, para eso píllate los números sueltos, que encima te salen más barato. Mira, ni siquiera hagas eso, si quieres algo de Pacheco hay cosas mucho mejores, con mejor argumento... Píllate el tomo de Siempre Vengadores, sus 4 Fantásticos, el tomo de JLA/JSA: Los siete pecados, Arrowsmith, sus Starjammers... Cualquiera de estas obras es mejor que esto, y además no te engañan. Esto es un timo como una casa, y encima responde bajo el engañoso título de "Lo mejor de Marvel".

Horrible, un verdadero timo, tanto en la calidad de la historia como en la engañosa y mentirosa edición. Ni lo mires. 0/10.

  ©Layout por Presidente Blog.

TOPO