Reseñas MARZO: The Pulse y Secret War.

-The Pulse #10.

Panini ha tenido la magnífica idea de incluir un What If de Bendis y Gaydos (sí, los creadores de Alias) sobre Jessica Jones, que publicaron hace poco más de un año para que el número de The Pulse que corresponde a la Dinastía de M salga en el momento justo. Esto es debido a los retrasos de la serie en los USA, que han creado un desajuste a la hora de publicarla con regularidad en este país. El caso es que tenemos, nada más y nada menos, que a los creadores de Jessica escribiendo y dibujando lo que habría cambiado la historia si nuestra malhablada protagonista (la adoro) hubiese entrado en los Vengadores justamente cuando rechazó la oportunidad (eso en Alias, creyentes). La verdad es que tiene buena pinta, suena interesante y casi parece un número de la ya mencionada Alias.

Por desgracia, la cosa se ha quedado en el concepto, Bendis parece realmente aburrido en este número y no hace absolutamente nada reseñable. A no ser que se tenga en cuenta el guiño de que aparezca el guionista hablando con alguien (¿el dibujante quizás?) en un bar sobre la vida de Jessica. Pero es que ese es precisamente el principal problema, ¿a qué viene eso de explicar con tantas páginas y repitiendo lo que ya pudimos ver de una forma mucho mejor que aquí? Es decir, tenemos la historia de la caída de Joya (el nombre de superheroina de la protagonista, cuando lo fue, claro) con el Hombre Púrpura, contada de nuevo, solo que saltándose algunos cachos, no estamos precisamente en el caso de Byrne cuando cuenta el origen de Galactus en una página, hay como siete páginas para reiterar lo que los seguidores de Alias ya saben y destriparles la historia a aquellos que no la siguieron en su momento. Para mí es un despropósito.

Más que nada porque el resto es... sigh, bastante penoso. Solo tenemos unos pequeños cambios y son bastante lamentables, por una parte tenemos a Jessica yéndose con otro hombre al altar en lugar de Luke Cage, que resulta menos interesante porque la relación no dice nada, ni se aprovecha para contar algo, ni nada de nada. Simplemente, se va con otro y punto, aunque ese otro sea un personaje importante de Marvel, ya ves tú.
Luego está la chorrada de que la presencia de Jessica sólo cambia las cosas que ocurren en Desunidos porque, simplemente, estaba allí y se dio cuenta de un detalle que bien podría haberse fijado otro, una tontería enorme, sin ninguna gracia.
Entonces, ¿cuál es la gracia del cómic? ¿qué gracia tiene que Jessica acabara en los Vengadores? Decidme dónde está la gracia, que no la veo.

En cuanto a Michael Gaydos, podría afirmar que tampoco parece muy a gusto, se dedica a calcar algunas de las páginas que ya hizo Bagley en Alias con menos acierto que éste, porque la gracia estaba, precisamente, en que tenían que parecer de superhéroe clásico en la serie original y aquí se anula por completo. Además de que se demuestra que, por muy bueno que sea el dibujante en los momentos intimistas, dibujando escenas superheróicas es lo menos atractivo posible, al menos juzgando tras lo mostrado aquí, que deja mucho que desear. Diablos, si hasta se dedica a dibujar una escena del Escuadrón Supremo que vimos en la etapa de Busiek/Pérez en los Vengadores y queda horrible a sus lápices. De todos modos, estoy siendo demasiado catastrofista, en verdad realiza un buen trabajo, correcto sin más, donde podemos ver unas páginas mucho más resultonas cuando se trata de momentos "nuevos", como la splash page de la boda.
En realidad, la palabra sería "desaprovechado".

Pues eso, un What If sin gracia, sin nada reseñable, aquí Bendis demuestra que para números únicos no es un as, precisamente. Se fotocopian momentos de Alias, se sacan un par de diferencias y listo, ya tenemos What If. ¡Vaya timo! 2/10.

-Secret War #05.

Dios mío, esto es otra cosa.
Ha finalizado por fin esta eterna miniserie, eterna más bien por culpa de Marvel y de Gabriele Dell`Otto, el primero por sacarla antes de tiempo sin dejar al dibujante con un colchón suficiente para publicarla bimestralmente de un tirón y el segundo por su lentitud, que se puede entender tras ver la técnica que emplea para realizarla. El caso es que Panini tuvo la decisión de intercalarla con la saga del mismo nombre de The Pulse, haciendo más tediosa la lectura, porque cada mes daba la impresión de que no pasaba nada de nada y se eternizaba un argumento que no daba para tanto. ¡¡Nueve meses con lo mismo sin que apenas pase algo!! Realmente desesperante, y más cuando se cuentan las cosas con tanto secretismo y suspense. Lo dicho, para quemar los cómics.

Sin embargo, una vez con la miniserie finalizada y habiendo leído el final, tras una relectura puedo afirmar que no está nada mal. Quizás hay que tener en cuenta diversos fallos de continuidad bastante gordos (¿La primera vez que Logan ve a Peter sin máscara?), así como algunas caracterizaciones realmente penosas (Spiderman parece un crio y Lobezno un borracho). Pero salvando esos detalles, la meta de la miniserie está lograda, es una buena idea y promete tener ciertas repercusiones en Nuevos Vengadores. Y es que todo aquello que tiene que ver con el tema político es interesante y está bien desarrollado, además de creíble. Se puede decir que el villano de esta historia es, ni más ni menos, que el propio Nick Furia. Aunque villano es una palabra que puede ser desafortunada, porque estamos ante unos sucesos que son realmente ambigüos.

Lo importante se encuentra en todo lo referente a SHIELD, podemos ver que no es fácil llevar una organización como esa y, por primera vez, tenemos un comportamiento más políticamente incorrecto pero con cierta lógica, una especie de "el fin justifica los medios" bastante impresionante. A partir de aquí, SPOILERS.
El hecho de que Furia orquestara un plan tan desagradable y cabrón como el de manipular a unos cuantos superhéroes (casualidad de casualidades, menos DD y la Viuda Negra, que apenas aparece, todos forman parte de los Nuevos Vengadores) para derrocar a una terrorista en Latveria sin el permiso del gobierno de los USA, todo encubierto y, como indica el nombre de la miniserie, completamente en secreto ya trae miga. En parte porque en este número se descubre todo y nadie se queda impasible, el que menos Logan, que en un ataque de rabia al estilo Morrison en Planeta-X (y es que el viejo colega mutante se repite mucho) se pone a destripar por sorpresa lo que al final resulta ser una imitación robótica de Furia (algo muy traído por los pelos, sigh...) y Furia acaba por desaparecer del mapa por motivos obvios.

Eso ya es un cambio bastante importante en el status quo de SHIELD, aunque asombra la preferencia de Bendis a la hora de escribir mujeres con carácter, al estilo de Rucka y Claremont. Porque vaya, el viejo dirigente de SHIELD tenía a una agente fiel en la manga, Daisy Johnson, una especie de Angelina Jolie (por preferencias del dibujante, supongo) con un poder muy serio que sigue fielmente las órdenes de Furia, como si hubiese algo más. A ver si el guionista retoma al personaje y nos cuenta su origen y sus primeras andanzas con el coronel, que no estaría nada mal.
Aparte, la sustituta de sus labores en SHIELD acaba siendo también una mujer, la misma que trata de sonsacarle los cabos sueltos a la agente encubierta, Maria Hill.

Pero lo mejor del número es, curiosamente (porque es un diálogo escrito fuera del cómic en sí), la conversación que ésta mantiene con el mismísimo presidente de los EEUU, de las que ponen los pelos de punta. Mención especial merece una de las frases del ilustre presidente: "No me gustan (refiriéndose a los superhéroes). Nunca me han gustado y nunca lo harán. Casi estuve a punto de descubrir todo lo de la guerra secreta sólo para acabar con algunos de ellos". ¿Flipante, verdad? ¿El principio de Civil War? Dicen que Bendis cambió el final al tener tiempo para ello por culpa de los retrasos, aunque el Nuevos Vengadores del mes de Abril demuestre lo contrario.
Lo dicho, la miniserie merece mucho la pena sólo por sus implicaciones políticas, las repercusiones y algunas escenas de infarto, como las revelaciones, la batalla en Latveria y el interrogatorio. No está nada mal, es una pena que Bendis patinara demasiado en algunas caracterizaciones detestables y en la continuidad.

En cuanto a Gabriele Dell`Otto, no acabo de acostumbrarme a su estilo oscuro, suele ser muy confuso en la narración y esos rasgos duros no acaban de quedar del todo bien en algunos personajes, aparte de que algunas expresiones que les hace a Peter no son del todo acertadas. Además, tanta oscuridad acaba por ser tediosa, con esos colores fríos (el azul, por ejemplo) predominantes, todo muy repetitivo a lo largo de estos cinco números.
Aún así, realiza un buen trabajo, el tono acaba siendo el adecuado y el uso del color no informático se agradece, se nota más elaborado, aunque pretenda ser Alex Ross sin conseguirlo.

Lo dicho, solo por sus repercusiones y el tratamiento político, merece mucho la pena, este último número es, sin duda, el mejor de toda la miniserie, casi podría decirse que el resto sobra, lo cual es muy chocante. Hablando en general, el argumento no daba para tantos números y en este se cuenta todo lo que deberías saber. Y encima es importante de cara a todo lo que vendrá luego. 7/10.

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