CRISIS EN VILLANOS FINITOS 16:Dicen que Kahndaq es tierra testigo de prodigios, y también de muertes. También hay algo, un nombre, que nadie se atreve a decirlo en alto, ni siquiera en susurros: SHAZAM. Lejanos quedan ya esos tiempos donde un jóven llamado Teth-Adam se ganó los favores de cierto mago. Dicho mago le dió lo mejor de lo mejor: resistir como Shu, correr como Heru, forzudo como Amon, sabio como Zehuti, poderoso como Aton y con el coraje digno de Mehen. Ahora, lo que parecía la salvación de la nación, se convirtió en su perdición: Cuando perdió a aquellos a quienes más quería... él mismo se perdió en el poder, usándolo para matar a los que tomaron Khandaq por la fuerza... para hacer lo propio. Tuvo que ser su creador que tras confinarle en la apariencia de un ser dado a crear leyendas, cambiarle el nombre a Khem-Adam. Con el tiempo, volvió a aparecer entre nosotros... para descubrir que el mago había elegido a otro campeón, a alguien que han llamado... CAPITÁN MARVEL. Fue derrotado, una y otra vez, llegó a militar en la JSA buscando ser util... pero de nada le sirvió. Kahndaq estaba en su mente... y ahora es su amo y señor, permitiendo visitas de dignatarios a los que considera dignos como él. Hoy recibe una inesperada visita.
-Saludos, señor de Kahndaq. Tengo información sobre algo que podría... interesarle.
-Más vale que así sea, Namor McKenzie, bastardo de atlante y humano.
-¡Cómo te atreves!-Namor aprieta el puño en señal de enfado ante el desplante de Black Adam.
-Me atrevo por que puedo... y por que es la verdad. Habla o más vale que sólo uno de los dos salga de aquí... muerto. Mi tiempo es preciado.
-Están pasando cosas, se van cumpliendo los escritos: la Crisis será inminente... y seguramente... perecerás.
En Coruscant, la Princesa Leia continuaba sin noticias de su padre, y de Han. Ambos partieron hace ya horas, y no habían comunicado nada por la línea segura. Las puertas de su despacho se abren, mostrando a alguien al que ella no veía desde lo de Endor: Luke Skywalker, su hermano.-¡Luke, no esperaba verte por éstos territorios!
-Yo tampoco esperaba venir, pero me temo que hay malas notícias.
-Has contactado con Han o con...
-No, no he tenido contacto, pero me temo que pueden estar en peligro. El lado oscuro es...
-Pero... el Emperador murió, tú lo viste.
-Me temo que el Emperador llegó a predecir su propio destino... y el de nuestro padre.
Dos a la carrera: Así se sienten Han Solo y Darth Vader, perseguidos por varias patrullas de reptilianos que tratan de capturar a un esclavista y a su misterioso y alto ayudante, sospechosos de la muerte de un oficial en una cantina. Montados en su bikespeeder, ambos esquivan los lásers disparados por las patrullas, uno de ellos rozando la cabeza de Han, protegida por un sombrero. -¡Ey, ese casi me alcanza! ¿No le puede dar más velocidad a ésto?
-Podrías usar el látigo y ayudar en vez de quejarte. Leia me dijo que se te da bien.
-¿De verdad Leia le dijo eso?
Dos de las patrulleras se ponen en paralelo a la bikespeeder con el propósito de chocar lateralmente con ellas. Han saca el látigo y decide usarlo, enganchándo la patrullera derecha con la bikespeeder, obligando a Vader a dar un puñetazo al piloto. El Señor Oscuro acelera la bikespeeder,y el látigo de Han hace que la patrullera enganchada choque con la otra, provocando una explosión.
-¡Vaya, Leia debía tener razón!
-Concéntrate. Nos siguen dos patrulleras más.
"Crisis", piensa Black Adam, sabedor que dicha palabra se ha oido en boca de gente con él, gente metahumana o sin poderes que luchan por lo creen justo, como él.-¿Cómo estás tan seguro de mi muerte, Atlante?
-Un ser me lo mostró, alguien que nunca suele interferir.
-Sé a quien te refieres. He visto finales peores para mi pueblo... y los he cambiado.
-Éste cambio es imposible de cambiar. Al final... sólo quedará una.
-¿Una?-Black Adam estaba intrigado al oir eso de"sólo quedará una".
-Tú sólo conoces ésta Kahndaq, pero hay más, en más realidades. En una de ellas, el regente es alguien que lleva el rojo y no el negro junto al rayo.
-¡Blasfémia!-El déspota regente se lanza de lleno al Príncipe Namor. Del señor de Atlantis se oye un"¡Imperius Rex!", y ambos se lanzan a un ataque sin freno, luchando como dos titanes, salpicando sangre en cada impacto, sin miedo a nada. Finalmente, Black Adam lanza su mayor demoledor golpe contra Namor, dejándolo medio moribundo.
-Largate de Kahndaq, bastardo Atlante. No eres bienvenido aquí.
LA SEMANA QUE VIENE...
LOBO
AUUUUUUUUUUU, MENUDO TURRÓN.









1.-Empezamos con un film premiado en uno de esos festivales que algunos críticos de cine con problemas de insomnio, aprovechan para lograr dormir ante tanto truño,
Chico y chica de la semana:




Para los Pevensie, sólo ha pasado un año tras su visita a Narnia, pero al regresar inesperadamente al mágico lugar... descubren ruinas. Ruinas del lugar donde fueron proclamados reyes soberanos de Narnia el año pasado. Intrigados, descubren que desde que derrotasen a la Reina de Hielo (Tilda Swinton) hasta su regreso, en Narnia han pasado... 1300 años. Ayudados por el enano Trumpkin (Peter Dinklage), descubren que Narnia ahora es casi del dominio del tiránico Rey Miraz (Sergio Castelitto), que merced a viles artimañas, se ha deshecho del legítimo heredero del reino, el Príncipe Caspian (Ben Barnes), y asegurarse el reinado gracias al nacimiento de su hijo, fruto de su unión con la reina Prunaprismia (Alicia Borrachero). Escondido en los bosques gracias al enano Nikabrik (Warwick Davis), Caspian espera a los hermanos Pevensie, entre los cuales Lucy (Georgie Henley), podría poseer la clave para que Aslan (voz de Liam Neeson en V.O.) regresase al reino de Narnia... y salvarlo de los Telmarinos. ¿Lograrán Peter, Sarah y Edmund (William Moseley, Anna Popplewel y Skandar Keynes respectivamente) ayudar a Caspian a recuperar el trono? ¿Conseguirá Lucy traer consigo a Aslan? ¿Por qué Miraz recuerda a Hernan Cortés?
Tarde y mal. Esas dos palabras se pueden poner perfectamente al film, que sale en un tiempo que no suele ser muy propício (pelis como éstas son más propias de meses otoñales tirando a Invierno que en plenos calores...) y con, atención, 3 años de retraso respecto a su predecesora. Ésto hace que una peli buenísima como la que me ocupa, pierda varios enteros, por que la gente que sea muy fiel a las novelas de C. S. Lewis (novelas de las que Disney compró los derechos de una tacada, buscando su Harry Potter particular...) sea capaz de verla sin importarle el tiempo transcurrido, pero a los que vieron el primer film, y esperaron el segundo... pues a lo mejor ni entran, prefiriendo ver
Cierto: esa sensación de..."dèjá vú", se empieza a ver conforme avanza el film, donde los protas deben enfrentarse a un enemigo que amenaza a los Narnianos de privarles de su existencia natural, batallita épica final incluida. Ben Barnes, irresponsable donde los haya (no dijo a los responsables de una obra teatral en la que estaba que iba a irse a rodar el film, llegándo a provocar problemas serios entre Disney y los responsables de la obra... que se solucionaron con dinero, por supuesto...) da el pego como príncipe que aprende que en la vida no todo es blanco o negro, llegando a provocar que uno de los cuatro reyes soberanos de Narnia conozca el amor, aunque lo mejor, los secundarios, desde un Peter Dinklage que se sale como enano, llegando a dar sopas con onda a todo un experto como Warwick Davis (memorable su enfrentamiento...), pasando por Sergio Castelitto, componiendo un villano que por sus pintas, recordaba al malo de la serie de dibujos animados de Disney (también es casualidad....) de los Osos Gummy. ¿Alicia Borrachero? cuando no empuña un baby mocosete, no duda en usar una ballesta.
Abreviando, que hace mucho calor y tal, debo decir que la peli es entretenida, con música bastante buena (Harry se luce, y no digo por que lo tenga apuntándome con un MK-II controlado remotamente...), mucho componente religioso (ese Aslan que reaparece por la fe de Lucy en él, trayéndose consigo a un gigantón de agua que recuerda poderosamente a cierto carpintero crucificado...), guiños a la anterior aventura (ese cuerno que se toca para llamar a los Pevensie, esa Tilda Swinton que no cobró por aparecer como Reina de Hielo en plan caméo, ese decorado donde Aslan fue sacrificado...), y unos malos que recuerdan aposta a los conquistadores españoles del nuevo mundo, decisión de Adamson, que para la tercera entrega se reserva la opción de producir, dejando la dirección a Michael Apted. Y un consejo, Disney: que la tercera entrega no se estrene en Mayo del 2010... o la Maquina de Guerra va a destrozar la saga sin piedad. Quien avisa no es traidor, sólo... corelliano. 
Gracias a sus sistemas antidetección, el Superdestructor aterriza en una árida y desértica zona de Sirius. Una rampa de la nave se abre, dejando al descubierto a dos figuras subidas a una gran bikespeeder: Han Solo, vestido de nativo de... Indianápolis, y delante, su suegro, Darth Vader, camuflado con un holoproyector de imágenes Shi´Ar.
Nadie supo quien era, aunque por el camión que llevaba, era evidente que venía de la base. Ahora, todos los que poblaban la estación de servício, están a punto de ser cadáveres calcinados, cortesía de la misteriosa dama que ahora viste de rockera de los Guns n Roses, tras dejar de lado un uniforme que recordaba a los vistos por la tele de los anuncios antiHulk. La gasolina va derramándose por las mangueras, mientras la terminator trata de encender una moto cuyas llaves encontró. Elegida como vehículo más maniobrable, la moto tiene la mala suerte de prender la mecha improvisada del gasóleo, saliendo un pelín impulsada por la onda expansiva de la explosión posterior. Una nube de cenizas y fuego se yergen donde antes había una gasolinera.
La bikespeeder se detiene cerca de una megaestructura de aspecto de ciudad dentro de las piedras, tal y como viven, lejos de las tropas de élite destindas a llevar piel y lentes que cubran su fisonomía reptiliana y semejarse a la humana. Darth Vader y Han Solo dejan la moto cerca de lo que parece una cantina. Al entrar, ven a numerosos reptilianos, pero tambien a alguna que otra especie de la galaxia, jawas incluidos. Se ven ratones como aperitivo, gente que mira con recelo a los nuevos visitantes, y una figura cuyo uniforme recuerda que es de la élite, aunque sin llevar esa falsa piel humana. Dicha figura no pasa desapercibida a los ojos de Vader.





1.-Empezamos con...
Chico y chica de la semana:

Sí, ya lo sé, es previsible como Leia cuando se agacha delante de la tele cuando veo el futbol y entónces veo su pubis rasurado, pero... nos devuelve a un Patrick Dempsey que quiere decir al mundo"¡Ey, que yo hacía pelis de éstas antes de meterme en ANATOMÍA DE GREY!", y la verdad, no lo hace mal de todo, ya que hay feeling y química con Michelle Monaghan, pero... los secundarios en ocasiones se los meriendan, desde Kevin McKidd, que da el pego como pretendiente de Hannah, pasando por ese con el que nunca juegan al baloncesto Tom y sus amigos (que parecen estar ahí de pegote, así sin más...), al que yo llamaba"Calatrava", en merecido homenaje a uno de los dos Hermanos Calatrava, que perpetrasen 
Sí, la foto es un spoiler de algo que sucede en la peli, que más que peli, es un jodido episodio larguísimo que merecía haber salido directamente en DVD. Esperaba algo con más enjundia, con más interés que mereciera averiguar porqué coño ésta peli desbancó en su primer finde de estreno en USA... a nuestro Indiana Jones, que estrenó peli una semana antes. Creo que parte de culpa la tiene una de las protagonistas, productora no sólo de la serie, sino también de la peli, que fue quien impuso al Michael Patrick King (que por cierto, es homosexual confeso...) como director, uséase... Sarah Jessica Parker. Ella hace valer quien manda (es la única de las 4 que no aparece desnuda haciendo cosas, a diferencia de Cynthia, Kim o Kristin, que protagonizan cada una a su manera, momentos de humor escatológicos o sexuales...), así como que la que impuso que sólo su voz en off siguiese desde el primer capítulo hasta ahora, eliminando las otras voces en off de las otras. Como no podía faltar, gente que mete pasta para promocionarse (Vogue, Vivianne Westwood, Manolo Blanhik...), el típico locaza para dar el toque políticamente correcto, una Jennifer Hudson desaprovechadísima que tiene pinta de sobrar... Vamos, una pura mierda pinchada en 4 palos de tacón de aguja. Innecesaria e insípida.