
Este guionista es el colmo de la exageración, le hizo decir a Logan que acabaría con toda la Mano y Hydra si era necesario para vengarse y yo pensaba que no era más que una frase molona sin más, pero lo cierto es que ha hecho que Lobezno cumpla con su palabra y más.
Para empezar, tenemos una sugerente conversación con el que se ha pasado al bando de los malos, el zombie Jean Paul Beauvier, muerto por las garras del protagonista en la saga anterior cuando éste estaba manipulado por Hydra. El caso es que Millar nos brinda con un buen diálogo para ir luego al grano de la manera más cinematográfica y bestia posible, con hordas enteras que no se hacen esperar.
Lo sorprendente, sin embargo, es el as en la manga que esconde nuestro protagonista, que de repente se muestra acompañado por ciertos elementos que siempre ha desmembrado en más de una ocasión. Hablo de los Centinelas, claro está. No diré que no me encante la idea, porque ver a Logan en el hombro de una de esas máquinas con las que tanto se ha desquitado y que tanto odiará después de Dinastia de M (atentos a sus pantallas, importante crossover para los mutantes) me parece una idea muy irónica y original. Lo que pasa es que el argumento no se detiene a explicar por qué SHIELD tiene acceso a estos robots y por qué se los ceden a Logan. Eso importa poco, el caso es que Millar hace lo que quiere y se nota, se lo pasa tan bien como nosotros y lo único que pretende es ofrecernos acción pura y dura del modo más sorprendente e imaginativo posible. Cabrón, lo has conseguido.

Y todo esto sin mencionar el acertadísimo final, y es que la Mano comete el error de tropezar dos veces con la misma piedra.
En cuanto a John Romita Jr... Que le pongan un pedestal a este hombre, por dios, que en este número lo borda y demuestra que es la persona que mejor dibuja Centinelas, Ninjas y al mejor Lobezno enfurecido de toda la editorial. Las secuencias se suceden como si fueran escenas de animación vertiginosas y las peleas son tan dinámicas como implacablemente coreografiadas. Solo tengo vitores hacia este sorprendente dibujante, que realiza un trabajo impecable. Lo único que puedo decir negativo es su propio estilo, que con el tiempo se va haciendo más y más simplista (solo hay que ver a Logan en algunos momentos, lo dibuja sin cuello y verdaderamente tosco, sobre todo en la página final), aunque siga siendo tan sólido y efectivo como siempre. A mí, personalmente, me encanta. Como si no lo hubiéseis notado ya.
En fin, acción pura y dura, sin miramientos, sin profundidad de personajes o guión, solo acción a lo bestia. La colección no engaña, es Lobezno al 100%, entretenimiento puro y duro. 9/10.
-Lobezno #06.

En fin, pero dejando de lado las cuestiones editoriales, queda saber si Millar ha estado a la altura de lo que llevaba en la colección en un desenlace que debía superar todo lo visto hasta ahora, que es una tarea verdaderamente difícil.
El caso es que empieza poniéndonos en la situación, con una introducción donde puede verse a la Patrulla-X hablando sobre la manipulación que sufrió Lobezno en la saga anterior y luego a éste preocupado por lo que le pueda pasar a Jean Paul (que sigue zombie) para acabar explicando qué tipo de entrenamiento psicológico siguen los soldados para que se insensibilicen con el enemigo. Terrible, pero efectivo para poder entender lo que el personaje hará a continuación.
Y es que aquí se demuestra que si Hydra ha sido mala, SHIELD puede ser peor y contraataca más o menos al mismo nivel, mandando villanos contratados si es necesario (qué predilección tiene Millar con Lápida, ya podría haberla empleado de veras y así resucitaba a este tan temible villano, que tanto tiempo sigue en capa caída). En definitiva, tenemos lo que hemos visto a lo largo de la saga solo que esta vez son los "buenos" aquellos que toman el mando y atacan primero. El Gorgón es, por fin, sorprendido y tiene que hacer frente a una pelea que da un giro inesperado cuando parece que va a culminarse. Millar no hizo al Gorgón tan poderoso e imbatible porque sí, y así lo quiere demostrar, que es la peor amenaza a la que se ha enfrentado Lobezno en solitario, y si nos ponemos también lo es para una Elektra que apenas tiene posibilidades para vencerle.
Es así como llegamos a un segundo número donde todo parece posible, donde se masca la tragedia y se nota que esto no resultará fácil, llegando a preguntarte cómo podrá Lobezno vencer al Gorgón si ya lo han intentado todo. Por suerte, el desenlace está a la altura de lo esperado. Nunca sabes a donde puede llevarte un estúpido descuido.
El caso es que Millar resuelve la papeleta bastante bien, esta batalla final no está a la altura de las vistas en los dos números anteriores pero está acertadísima, con la chulería y la bestialidad propias del guionista a lo largo de su estancia en esta colección. Lo malo es que se excede en muchas ocasiones, al menos con las cuestiones numéricas, Millar exagera demasiado el tono y llega a contabilizar la cantidad de cadáveres que lleva Logan consigo de una manera un tanto alarmante. Por ejemplo, llega a comentar que ha matado ya a cinco mil personas (¿los ninjas? vale, de acuerdo, al menos son zombies) y que quedan cuarenta y siete mil. ¿CÓMOOO? Joder, luego dicen que Punisher es un puto asesino (Stranger dixit, que lo comentó en el foro de la Cocina del Infierno de Dreamers, jeje). Por no hablar de que al final del número puede verse a Furia tratando de tapar la muerte de mil ochocientas personas que ha ido matando Logan en su camino. Casi nada, la Segunda Guerra Mundial se queda corta al lado de esto. Millar debería haberse cortado un poco, que se le ha ido la mano y el brazo entero.

Al menos, en lo que a combates se refiere, si se obvian esos detalles antes comentados, este número se sale y no desmerece de los anteriores. Esta saga ha resultado ser la mejor que se nos han brindado de Lobezno justo después de que se fuera Larry Hama cuando estaba en horas bajas. Ya era hora de leer unos cómics de este personaje que merecieran realmente la pena, porque entre un Claremont en horas bajas, un despreciable Larsen, un Steve Skroce desaprovechado, un Tieri que hizo lo que pudo y un Rucka realmente decepcionante, todos esperábamos el momento en que Logan volviera a desenfundar las garras en una gran aventura. Y esta lo ha sido, con el universo Marvel de espectador.
Por lo demás, decir que John Romita Jr. sigue con su trazo de siempre, aunque en estos dos números se le nota con más prisas y desganado, sin alcanzar el nivel que tenía en los anteriores. Aún así, realiza un gran trabajo, como es de esperar en un dibujante de su calibre, la narración sigue siendo lo mejor, siendo esta lo suficientemente vertiginosa y dinámica como para que no dé un solo respiro, con mucha fuerza. Esta etapa no habría sido lo mismo sin él. Por cierto, mencionar la aparición de cierto trepamuros, ¿guiño a los fans de Spidey porque andan desesperados por la vuelta de este dibujante a Amazing? Sin duda, pero me sé de algunos que se emocionaron de volver a ver a Peter Parker dibujado por John Romita Jr.
En definitiva, un desenlace adecuado para una etapa como esta, con un cómic que acaba con el protagonista cumpliendo la promesa que le hizo a la familia del chico asesinado nada más empezar. No nos equivoquemos, ese fue el arranque y esperemos que Millar no tarde en volver a esta colección, no estaría de más otra etapa como esta. 8/10.
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