+QVillanos: MAGNETO


"Temido y turbador Magnus:

Dicen que debes reposar en paz en lo que ha quedado de lo que antes era llamado Genosha, pero te imagino observándonos, viéndonos desde aquel asteroide que creaste de la nada, tu Asteroide M. Me pregunto que opinaría tu esposa Magda, o tu hija Anya, de haber sobrevivido al incendio que se produjo en casa, de cómo ha ido tu vida desde entónces. Te viste obligado a abandonar tu Transia natal, ocultando tu identidad... y tus poderes: Nunca olvidaste cómo en aquel semejante infierno en la tierra que los nazis llamaron Auschwitz, viste que tenías un don, un poder que de manera disimulada, practicabas para dominarlo. Poder que descubriste que era tuyo gracias a otro como tú, alguien que tenía un don, un poder, pero a diferencia de tí, no lo usaba por venganza, sino por compasión. Pese a vuestras diferencias, llegásteis incluso a ser amigos, siendo tú quien dirigiese a sus "jóvenes talentos", como él los llamaba, en un tiempo donde las muertes en el bando mutante eran cuantiosas. Sin embargo, nada dura eternamente, y en tu caso, no es una excepción: los miembros más jóvenes de tu Hermandad de Mutantes Diabólicos abandonaban, yéndose al grupo donde en un alarde de pomposidad, se proclamaban los "héroes más poderosos de la tierra". Aquello te dolió mucho, porque dichos miembros eran de tu sangre, eran tu hijos Pietro y Wanda, mutantes bendecidos con la velocidad... y la alteración de probabilidades. Decidiste darle a aquellos humanos y semidioses un voto de confianza por acogerles en su seno, llegando incluso a someterte a su juicio, esperando justícia.
De todas maneras, siempre has creído que tú, y los tuyos, sois la evolución, el paso adelante de la ya anticuada humanidad, llegando a enfrentarte con tu viejo amigo, y a sus "jóvenes talentos", llegando a cometer una osadía que no se te olvidará jamás: arrancar el metal que su gobierno canadiense implantase en carne viva a Lobezno, en un gesto que demostraba que ibas en serio, que no eras un farolero. Cuando hiciste eso, cometiste el peor error de tu vida: despertarte al león dormido, esa fiera que tu viejo amigo reprime para evitar dolor y daño inmerecido, obligándole a borrarte tu mente por completo. Tu maldad le corrompió por dentro, originando un monstruo que combinando tu poder con el de Charles Xavier, casi destroza el mundo que quieres gobernar. Gracias a una renegada de tu Hermandad llamada Astra pudiste volver a recuperar la memoria perdida, pero el daño estaba hecho, y decidiste ocultarte, haciendo creer a todos y a todas que Magneto era un jóven amnésico llamado Joseph, que fue lo que tú hubieras sido de creer en la convivencia de humanos y mutantes, sacrificándose para detenerte en un plan terriblemente letal para la humanidad. Sin embargo, tú tenías enemigos hasta en casa, con Fabian Cortez conspirando repetidas veces para sucederte, sin contar a Éxodo, con el que has tenido verdaderas luchas por el poder, a veces, literalmente. Menos mal que una antigua amiga de Xavier, Amelia Voight, fue útil en determinadas ocasiones para parar motines. Llegaste a presentarte a la ONU, y para contentarte temporalmente, te destinaron a Genosha, isla donde antaño se experimentaba con mutantes y humanos por igual.
Pocos como tú pueden presumir de conocer a seres de otros mundos, seres con los que aprendiste secretos, e incluso compartiste poder, pero a veces, el aprender y saber no siempre da los resultados deseables. Seguro que te entra cierto escalofrío si te digo Mutante Alfa, ¿Verdad? Querías presumir ante tu viejo amigo y al grupo denominado LOS DEFENSORES, de que eras lo más parecido a Dios... hasta que tu creación decidio que volvieras a tu niñez, a ser un niño lloroso y mojapañales, al que quisieron eliminar tu maldad, tu odio hacia la humanidad, y el acceso a tus poderes, de manera inutil.
El mundo ha cambiado mucho, Erik, y no me refiero a cuando tu hija Wanda cambió la realidad radicalmente, forzando la conviviencia idílica e imposible entre humanos y mutantes, una delirante aberración llamada "Dinastía de M". Ahora, en un mundo donde no hay más mutantes, donde los héroes se pelean entre sí, no hay razón para seguir ocultandote, para volver a estar entre las sombras, como un fantasma de si mismo que teme volver a ser derrotado por los que consideras inferiores. Es algo impropio de tí, Magnus.
Con un imán cerca por si acaso,
Tío Han"

LA PRÓXIMA SEMANA, Y USANDO MI VOTO DE DESEMPATE....
EL DUENDE VERDE
¿A NADIE LE APETECE UNA CALABAZA?

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