Reseñas MAYO presents: New X-men #110



Aquí tenemos el segundo número de la saga que significa el canto de cisne de Morrison en esta colección.

La historia apenas avanza, básicamente vemos qué pasó con la llamada "ciudad de la luz estelar", donde vivía Tom, el humano que dispone de un centinela, y la razón por la que acabó en la escuela de Xavier. Después vemos lo indispensable que es detener la amenaza del fénix, que significa el fin de la Tierra y cómo éste sale por fin del cascarón en manos de Sublime.

La verdad es que esta saga la encuentro demasiado simple para ser de Morrison, igual en los números siguientes nos sale con algo que nos deje con la boca abierta, pero por ahora encuentro la saga como una ida de olla donde Morrison tiene libertad absoluta para escribir lo que quiera.
En parte, esto último debería ser bueno, ¿verdad? El hecho de que un guionista (sobre todo del nivel del escocés) no se vea impedido y realice una especie de futuro alternativo como desee, suele dar buenos resultados. Pero no veo a Morrison demasiado pletórico, no le veo esforzándose y ofreciendo un futuro que sea verdaderamente convincente.
Diablos, solo aplica muchas de sus ideas como puede, narra el amanecer del Fénix en un futuro desolador con personajes que casi te da igual lo que les pase por la nula caracterización y que no tienen demasiado interés (Tom es el típico boy scout, Lobezno está en su línea, Cassandra en plan enigmático, Eva la máquina sin dueño, Pico sin gracia...) . Por ahora me estoy encontrando con algo que no me parece nada especial, diablos, ni siquiera original, me resulta verdaderamente redundante el ver a Bestia de villano otra vez (en la Era de Apocalipsis también fue así), por tantos hombres-U y rondadores de miles de poderes que hayan.
Para colmo, este número es de los más aburridos, incluso se hace confuso al principio y el resurgir del fénix se me ha hecho hasta anecdótico. Y por cierto, ¿cómo es que Bestia llevaba tres mil millones de años esperando al fénix? Debe ser una forma de hablar, porque vamos.
Aún así, sigue teniendo la buena mano del guionista y los diálogos son bastante buenos. Y tampoco es que la historia esté verdaderamente mal, de hecho es correcta, solo que tratándose de alguien como Morrison... deja muchísimo que desear, es de lo peor que ha escrito el escocés en la colección. Esperemos que en los números siguientes la cosa cambie, pues el argumento acaba de comenzar, con el fénix deambulando por ahí.

Luego está el dibujo de Silvestri, que me convenció en el número anterior, sí, pero en este me ha parecido verdaderamente feísta, descuidado y repleto de "rayitas" por todas partes, como si éstas fueran indispensables. Para colmo, todo es muy efectista, repleto de posturitas, cuerpos muy parecidos (por no hablar de las caras) y anatómicamente imposibles, ausencia absoluta de fondos... Vamos, que ni siquiera hay ambiente, uno se detiene a comprobar qué tal dibuja el futuro morrisiano y no hay nada de eso, solo diseños feístas y poco más.
Una ausencia de imaginación desfila por las páginas, pues hasta el laboratorio donde despierta el Fénix parece sacado de Darkness. En fin, que Silvestri me parece una malísima elección para esta saga, la cual dibujada por Quitely o Jiménez sería mucho, pero que mucho mejor. Y pensar que no me pareció mal en el número pasado.

En fin, no es que sea un número malo, pero sí es de los peores que le he visto a Morrison en esta colección. Ya veremos si en los dos siguientes que faltan (los cuales estarán en un solo cómic el mes que viene por gentileza de Panini) la cosa despega y el guionista nos deja una buena saga para acabar su excelente etapa en los X-men. 6,5/10

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