Reseñas SEPTIEMBRE presents: X-men #114

Título: El Día del Átomo (Partes 3 y 4 de 4)
Guión: Chuck Austen.
Dibujo: Salvador Larroca.

La verdad es que los dos primeros números de esta saga no me parecieron tan malos, en serio, de hecho casi me parecía buena idea la de recuperar a Xorn y ese nuevo inicio en la escuela estaba repleto de momentos bastante simpáticos, como el que atravesaran el invernadero de Tormenta y el que todos se quejaran a Cíclope por los equipos asignados. Lo dicho, no estaba nada mal.
Pero esto... esto roza lo surrealista.

Y es que este cómic es una burrada tras otra, si en el número anterior se sacaron de la manga esos 8 Inmortales para ofrecer una pelea porque sí, porque lo demandaba la colección, que tenía que contener una pelea superheróica para poder contentar a aquellos fans deseosos de ello. Ahora resulta que no solo hay un retorno de los susodichos, sino que encima vemos que, aparte de estos personajes tan tópicos, hay todo un ejército militar que cuenta con la ayuda del supuestamente difunto (murió en un cómic en concreto) Hombre Colectivo, que no tiene nada mejor que ponerse con un ejército a matar a aquellos que están tratando de evitar que un tio con un agujero negro en la cabeza lo engulla todo. Esto es un ejemplo de inteligencia asombroso, señores. Para colmo, ahora resulta que pueden ensamblarse entre ellos para formar una especie de hombre gigante. Euh... ¿y qué más?

Pero no solo eso, sino que por si todo esto fuera poco, Juggernaut y el Hombre de Hielo se hacen absolutamente odiosos a fuerza de discutir todo el tiempo como dos niños de primaria por quién tiene derecho a estar en la patrulla y quién es el más poderoso. Tan ridículo como absurdo, porque todo esto tiene lugar mientras están en una situación peliaguda. Gambito y Pícara tampoco se salvan, que el primero está quejándose todo el tiempo por su ceguera y solo le falta culparle a la sureña por ello, porque no hay quien reconozca al cajún, que tiene una personalidad completamente contraría a la que se supone que debe tener. Solo Lorna es la más coherente, que se presenta totalmente cambiada, parece haber perdido la locura.
Tampoco hay que olvidar el inexplicable motivo por el que hay un casco protector en una base militar con exactamente la misma forma que el casco de Xorn, protegido por miles de militares que no tienen nada mejor que hacer que evitar que se lo lleven los X-men. Diablos, si hasta los esperaban, ¿tienen una bola mágica o algo así?

Absurdo, surrealista y repetitivo. Parece el argumento de uno de esos videojuegos antiguos arcade, cuando tenías que enfrentarte a miles de personajes porque sí, porque aparecían por las calles, sabían que ibas a salir por ahí y te tenían un odio espantoso. Pues lo mismo.
Lo único decente que puedo sacar es el subargumento del árbol parlante, que es la semilla de lo que vendrá luego, pero eso no sustenta una saga que ni siquiera el nombre es coherente con el guión.

Lo único que merece la pena de este cómic es el fabuloso dibujo de Salvador Larroca. En serio, este hombre ha mejorado muchísimo, hace unas escenas de acción impresionantes, aunque hayan muchas splash pages ni siquiera dañan a la vista, sino todo lo contrario, se hacen de agradecer. No solo ha mejorado en espectacularidad, no, sino que ahora tiene un mayor repartorio de expresiones faciales y eso se nota bastante, solo hay que ver las caras de asombro de Álex, Bobby y Caín cuando Xorn habla. Además, hasta su narración ha mejorado, sabe conducir la historia de una forma muy correcta y parece capaz de dibujarlo todo. La verdad es que no tengo queja alguna. Eso sí, resulta bastante curioso que se haya basado tanto en Akira para la escena donde los "Hombres Colectivos" se juntan entre sí, formando uno gigante.

En fin... triste, esa es la palabra. Este es el título del Reload más flojo con diferencia. De no ser por el dibujo de Larroca, creo que sería directamente vomitivo, si es que no lo es de por sí. Casi puedo asegurar que está mejor el Unlimited, que ya es decir. 2/10.

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